Espana
Cinco Villas desde el espacio: así ha crecido en 3 días el mayor incendio de Aragón en 2026

El incendio forestal declarado el 15 de julio en Orés (Zaragoza), en la comarca de las Cinco Villas, se ha convertido en el mayor de Aragón en lo que va de 2026. El fuego, todavía sin estabilizar, ha calcinado más de 15.400 hectáreas, alcanza un perímetro de 80 kilómetros y ha forzado la evacuación de casi mil personas en cinco municipios. Las imágenes satelitales Sentinel-2 de Copernicus, captadas antes y durante el incendio, permiten reconstruir tanto el alcance actual del desastre como su avance día a día.
Esta imagen del 18 de julio, con el área quemada en rojo y los municipios etiquetados, resume de un vistazo el alcance del desastre. El fuego nació junto a Orés, al sureste, y desde ahí ha ido trepando hacia el noroeste: envuelve el entorno de Asín y Luesia, remonta la sierra y termina cercando casi por completo Uncastillo, ya a las puertas de Navarra. Solo El Frago, al este del punto de origen, se libra de la mancha. Es esa cicatriz, de varios miles de hectáreas a lo largo del eje sureste-noroeste, la que explica por qué tuvieron que evacuarse precisamente estos pueblos.
Para entender cómo se ha llegado hasta ahí conviene verlo en movimiento. Esta animación en color natural recorre tres momentos: el 13 de julio, con la sierra todavía verde y sin rastro de fuego; el 16, con dos frentes ya activos —llama en naranja y amarillo— y una densa columna de humo empujada hacia el noroeste; y el 18, cuando gran parte del bosque y el matorral que cubrían la zona ha dado paso a un pardo uniforme.
Esta segunda versión usa la banda de infrarrojo de onda corta (SWIR), que resalta en rojo toda la superficie calcinada y hace más fácil seguir su crecimiento día a día. Entre el 16 y el 18 se aprecia cómo la mancha remonta la ladera de la sierra —el terreno con más pendiente acelera el avance del frente— y brotan nuevos focos dispersos al noreste. Buena parte del cuadrante superior de la última toma queda oculta bajo nubes blancas que, en gran medida, genera el propio incendio: un fuego de esta magnitud produce su propia convección y puede llegar a formar nubosidad de tipo pirocúmulo, lo que probablemente esconde extensión adicional de quemado que el satélite no llega a registrar ese día.
Y aquí está el detalle: esta última imagen, del 16 de julio, permite señalar con precisión dónde estaban las llamas ese día, con el fuego ya propagándose desde su origen en Orés. Se distinguen dos focos activos, en naranja y amarillo intenso: uno alargado al norte, sobre una cresta camino de Uncastillo, y otro más compacto y de mayor tamaño al sur, junto a Asín, del que sale la columna de humo más densa de toda la escena, empujada hacia el noroeste a través de la N-127. La mancha parda que ya los rodea —incluido el propio término de Orés, el punto de origen— es lo calcinado hasta ese momento; Luesia y El Frago, más al este, seguían ese día fuera del frente de llamas.
En conjunto, las tres fechas cuentan una historia clara: un incendio que nace en Orés y crece de forma compacta entre el 15 y el 16 de julio, y que entre el 16 y el 18 dispara su avance hacia el noroeste —Asín, Luesia, Uncastillo— siguiendo casi al milímetro la ruta de las localidades que terminarían siendo evacuadas. Es la misma secuencia que describen los partes oficiales: de una situación ya grave el día 16, con varias residencias de mayores desalojadas, a un incendio fuera de control que, para el 19 de julio, había superado las 15.000 hectáreas y los 80 kilómetros de perímetro sin llegar todavía a estabilizarse.
Sigue leyendo
Únete a la conversación
Aviso: los comentarios son responsabilidad de sus autores y se gestionan en GraphComment.


