Espana
La Mierla desde el espacio: el incendio que ha arrasado 32.000 hectáreas en la Sierra Norte de Guadalajara

El incendio forestal declarado el 16 de julio en La Mierla, en la Sierra Norte de Guadalajara, se ha convertido en el mayor de la historia de Castilla-La Mancha. El fuego calcinó 32.000 hectáreas, forzó la evacuación de 34 municipios y unas 1.200 personas, y dejó otros 14 núcleos confinados, según los datos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El coste económico para las arcas regionales se estima en 50 millones de euros, unos 20.000 euros por cada hectárea quemada. El fuego quedó estabilizado el 23 de julio, tras seis días de trabajo continuo de más de 200 medios y cerca de 1.000 efectivos. Las imágenes satelitales Sentinel-2 de Copernicus, captadas durante el punto álgido del incendio, permiten reconstruir tanto el alcance del área quemada como el momento exacto de las llamas y el humo.
Esta imagen del 21 de julio, con el área quemada en rojo, resume de un vistazo la magnitud del desastre. El fuego nació junto a La Mierla, al suroeste, y desde ahí ha ido trepando hacia el noreste: envuelve Semillas y Bustares, cerca el entorno del embalse de Alcorlo y termina abriéndose en un amplio abanico que llega hasta Gascueña de Bornova y Robledo de Corpes, ya en el límite con la provincia de Soria. Es esa cicatriz, de decenas de kilómetros a lo largo del eje suroeste-noreste, la que explica por qué el perímetro llegó a sumar 34 municipios evacuados y otros 14 confinados.
Aquí está el detalle: esta toma en color natural, también del 21 de julio, permite señalar con precisión dónde estaban las llamas ese día, dos días antes de la estabilización. Se distinguen varios focos activos en naranja, dispersos a lo largo de una cresta que va de La Huerce a Prádena de Atienza, cada uno alimentando su propia columna de humo blanco que se eleva sobre la mancha ya calcinada. El terreno de alrededor, en tonos pardos, es lo que el fuego ya había consumido hasta ese momento; el verde que resiste al norte y al este marca dónde seguían trabajando los medios de extinción para frenar el avance.
Y esta tercera imagen muestra el alcance del incendio más allá de lo que marca el área quemada. La columna de humo, visible en un tono blanco-grisáceo, no se queda sobre la zona en llamas: se estira decenas de kilómetros hacia el noreste, cruza la provincia de Soria a la altura de Retortillo de Soria, Bañuelos y Barcones, y llega a rozar La Riba de Escalote. Es la prueba visual de por qué un incendio de esta magnitud afecta a la calidad del aire mucho más allá del propio perímetro de evacuación.
En conjunto, las tres imágenes cuentan una historia clara: un incendio que nace en La Mierla y crece de forma compacta a lo largo de la Sierra Norte de Guadalajara, con varios frentes activos trabajando en paralelo y una columna de humo capaz de cruzar una provincia entera. Es la misma secuencia que describen los partes oficiales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha: de un incendio detectado el 16 de julio a una superficie calcinada que llegó a las 32.000 hectáreas, con 34 municipios evacuados y 14 confinados, antes de que las autoridades lo dieran por estabilizado el 23 de julio.
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