Politica
Entre los jóvenes andaluces, la derecha dobla al PSOE, según el CIS de junio

El CIS publicó el estudio 3566, el postelectoral de las autonómicas de Andalucía de 2026, con trabajo de campo entre el 4 y el 9 de junio de 2026 sobre 4.032 entrevistas realizadas en Andalucía. Entre las preguntas incluidas hay una directa sobre intención de voto en unas hipotéticas elecciones generales (Congreso), que permite comparar cómo ha cambiado el voto de los andaluces desde las generales de julio de 2023.
Nota: % sobre voto válido decidido (excluye NS/NC), no sobre el total de la muestra.
El vuelco: de ganar por 5,6 puntos a perder por 3,5
En las generales de 2023, el PSOE fue la fuerza más votada entre los andaluces encuestados, con 31,8% frente al 26,2% del PP: una ventaja de 5,6 puntos. Según esta encuesta, si las elecciones generales al Congreso se celebraran ahora, tres años después, la fotografía se invierte: el PP se sitúa en el 30,7% y el PSOE cae al 27,2%, una ventaja del PP de 3,5 puntos. El vuelco total es de 8,9 puntos porcentuales en la distancia entre ambos partidos.

Quién retiene a los suyos y quién los pierde
Cruzando el recuerdo de 2023 con la intención actual, la fidelidad de cada bloque es muy distinta. El PP retiene al 83,0% de sus votantes de 2023, VOX al 70,8% y el PSOE, notablemente por debajo, al 74,1%. Pero el dato que explica el vuelco no es solo la retención: es hacia dónde va la fuga de cada partido.

El PSOE retiene una proporción similar a la de VOX, pero su base de 2023 era mucho mayor, así que en términos absolutos pierde más votantes. De los que se van, la mayoría no se pasa al PP (solo un 6,5%): se reparte entre la abstención, Adelante Andalucía (4,8%) y, sobre todo, la coalición de izquierdas y otras opciones minoritarias. El PP, en cambio, apenas sufre fuga hacia el PSOE (1,4%); su única sangría real es hacia VOX (11,5%).
El colapso de Sumar
El dato más contundente del cruce es Sumar: solo el 32,5% de quienes lo votaron en 2023 declaran mantener su intención. El resto se dispersa sin un destino claro: 20,5% vuelve al PSOE, 11,5% se pasa a Podemos, 10,1% a Adelante Andalucía y otro 7,7% a la Coalición de izquierdas. Es la misma fractura que ya se observaba a nivel nacional en el barómetro de junio del CIS (estudio 3567): el espacio a la izquierda del PSOE sigue fragmentado en múltiples siglas que compiten entre sí en lugar de consolidar un bloque.
Podemos: reciclaje del electorado de Sumar, no una base nueva
Podemos aparece en la intención de voto generales con un modesto 1,6%, pero lo revelador es de dónde salen esos votantes. De los 53 casos ponderados que hoy dicen que votarían Podemos, el 78% votó Sumar en 2023 (41,4 de 53,2 en términos ponderados). Prácticamente nadie llega desde el PSOE (3,5) y nadie desde el PP o VOX. Es, casi en su totalidad, electorado reciclado de la propia fractura de Sumar, no una base nueva o recuperada de otro espacio.

El perfil de este grupo también encaja con lo esperable: edad media de 49,3 años y una autoubicación ideológica media de 2,0 sobre una escala de 1 (extrema izquierda) a 10 (extrema derecha) — el electorado más escorado a la izquierda de todos los analizados en este estudio. Podemos no está creciendo en Andalucía; está recogiendo una fracción de los desencantados de Sumar que, por ideología, no encuentran acomodo en ningún otro sitio.
Los líderes: la candidata del PSOE, peor valorada que el de VOX
El estudio pregunta también por la valoración (escala 0-10) de los principales líderes de la campaña andaluza. El resultado desmonta la idea de que el mejor valorado es siempre el más votado.

Juan Manuel Moreno es, además, el líder más reconocido: solo el 0,9% de los encuestados dice no conocerlo, el mismo porcentaje que Montero, lo que descarta que su mejor nota se deba a menor exposición. José Ignacio García obtiene la nota más alta, pero también es el menos conocido de los cinco (8,6% no lo identifica), lo que sugiere que su buena valoración se apoya en una base más reducida y posiblemente más afín. Montero, con la misma exposición mediática que Moreno, obtiene la peor nota del conjunto — incluso por debajo del candidato de VOX, el partido peor valorado en la mayoría de encuestas de este tipo.
El otro dato: uno de cada seis andaluces no tiene decidido su voto
Todo lo anterior se calcula sobre voto válido decidido, para poder comparar con 2023. Pero si se mira la intención de voto sobre el total de la muestra —sin repartir a los indecisos—, aparece un bloque que ningún partido puede ignorar: el 16,5% que responde "no sabe" o "no contesta". Es mayor que la distancia que separa hoy a PP y PSOE.

Ese 16,5% no es un grupo homogéneo ni predecible: incluye tanto a quienes dudan entre dos opciones como a quienes rechazan la pregunta en bloque. Pero como tamaño relativo, es mayor que Sumar, Adelante Andalucía y Se Acabó la Fiesta juntos — el verdadero comodín de cualquier proyección hecha hoy.
Los más jóvenes: la derecha dobla al PSOE
Entre los 18 y los 24 años, el reparto se aleja bastante del conjunto de la muestra. El PP encabeza con 24,3%, seguido de cerca por VOX con 21,6% — juntos, PP y VOX suman 45,9% del voto joven decidido, más del doble que el PSOE, que se queda en 20,1%.

Restringiendo aún más el corte, a los 18-20 años (con una muestra ya muy pequeña, 111 casos, que obliga a leer el dato con cautela), VOX pasa a ser la primera opción con un 25,7%, por delante del PP (23,0%) y el PSOE (21,4%). No es una cifra para tomar como definitiva —el margen de error a ese tamaño de muestra es alto— pero apunta en la misma dirección que el grupo más amplio: entre los votantes más jóvenes de Andalucía, la derecha no solo compite con el PSOE, lo supera con holgura.
Lectura del conjunto
Los tres datos apuntan en la misma dirección: el PSOE no solo pierde votantes hacia otros partidos, sino que su cara visible en la campaña es la peor valorada de los cinco principales candidatos, y el espacio a su izquierda (Sumar) se ha fragmentado hasta el punto de que solo uno de cada tres votantes de 2023 repite. El PP, en cambio, combina la mayor retención de sus votantes con el líder mejor valorado con una base de conocimiento comparable a la de Montero. Es una combinación que explica el vuelco de casi 9 puntos entre ambos partidos, más allá de cualquier efecto puntual de campaña. Y entre los más jóvenes, ese vuelco no es una tendencia incipiente sino ya la norma: la derecha dobla al PSOE en intención de voto.
¿Qué explica que el electorado más joven se decante tan claramente hacia la derecha? ¿Ves este patrón reflejado en tu entorno? Cuéntanoslo en los comentarios.
Sigue leyendo
Únete a la conversación
Aviso: los comentarios son responsabilidad de sus autores y se gestionan en GraphComment.


