Analizamos el choque mediático sobre la demanda del cantante a la vicepresidenta: mientras un enfoque subraya la gravedad literal de las acusaciones ('esclavitud', 'abusos'), el otro rebaja el impacto emocional al enmarcarlo como una reacción genérica a 'comentarios'.
Contrastamos la cobertura sobre el choque Díaz-Garamendi: del foco en la desproporción salarial del empresario a la denuncia de los emolumentos y beneficios públicos de la ministra.